No nos debe sorprender el resentimiento, la envidia y la división que causa el discurso populista del Alcalde Rodolfo Hernández. Donde el Ingeniero pone el ojo, el huracán se desata.

El objetivo del populismo es en realidad ganar adeptos; decreta que todo lo que no está con él, va en contra el pueblo y así se entroniza en el poder. Pasó en la EMAB y le pasó Samuel Prada Cobos, aconteció en el Concejo y surgió en el Plan de Desarrollo, y ahora le ocurre al Acueducto Metropolitano de Bucaramanga.

Está bien batallar contra la corrupción, pero no es cierto que el amb esté en crisis y su diagnóstico financiero así lo comprueba: $39 mil millones en utilidades antes de impuestos ($24 mil después), 30% de nivel de endeudamiento, 509 empleados y más de $130 mil millones en ventas son cifras que pondrían ´rojos´ de la envía a los mismos dueños de la constructora HG y a los del periódico Vanguardia Liberal, que tanto lo critican.

Ahorrar agua es llenar un embalse, y en una ciudad seria, se tiene que contar con uno, porque es un tema crítico de bienestar y calidad de vida. Para suplir el crecimiento y la densificación vertical que sufre Bucaramanga -lo que se traduce en una mayor demanda-, se necesita proyectar la construcción de una nueva oferta hídrica, ya que solo así, se garantizará la calidad y la cobertura del preciado líquido a nuestras generaciones futuras.

En términos técnicos esto significa: que el Acueducto (hoy en día) debe proveer de 2.300 lt/seg de agua al perímetro sanitario o de lo contrario habrá desabastecimiento. Y si analizamos que la capacidad de captación a “filo de agua” es de apenas 3.200 lt/seg, el resultado tan solo deja un margen de 900 lt/seg para hidratar al crecimiento. ¡Nada! si consideran los fenómenos climatológicos como el “Niño” que causan sequias cada vez más largas y profundas. Por consiguiente, se emprende el Proyecto de Regulación del Embalse de Bucaramanga por sus siglas PREB, que tuvo como objeto proveer una nueva capacidad adicional de 2.000 lt/seg al área metropolitana, solucionando como quien dice: el agua para los próximos 40 años.

¿Qué pasó entonces, si todo es tan bello?

 Que el embalse costó y fue mucho dinero. A valores del año 2009, la presa tenía un presupuesto de $168.000 millones, que a precios corrientes de hoy, serían cerca de $210.000 millones (pesos más, pesos menos). Para los denunciantes la obra terminó costando $300.000 millones, $90 mil de más, y es la verdad; pero también fueron las justificaciones y serán ustedes los que hagan su propio juzgamiento:

Madurar el proyecto entre las Fase I, Fase II y Fase III tuvo sus contratiempos y consecuentemente sus ajustes. Los ejemplos más notorios son: 1. La falla geológica 2. La definición del caudal máximo y 3. El Morning Glory.

Valederos o no, quiero resaltar y concéntrame en el Morning Glory o pozo vertical para el vertedero de excesos. Esta obra con sus 20 mts de diámetro y 45 mts de longitud garantiza la estabilidad de la presa en el caso de ocurrencia de las crecientes del rio Tona. Su proceso constructivo se constituyó en un verdadero reto de ingeniería y su presupuesto no estuvo incluido en los estudios iniciales lo que causó el sobrecosto o mejor dicho

gran parte del mismo. Lo destaco porque sin este complejo túnel, estaríamos propensos a que se repitiera la urgencia manifiesta de la represa de Vélez, lo cual pondría en riesgo la vida de 65.000 personas.

Los Créditos

Lejos de la promulgada crisis, pero cerca de un impase financiero, el amb suscribió dos créditos con los cuales amortizará el costo del embalse. El primero por $144 mil millones con Bancolombia y el segundo por $58 mil millones con el Banco de Bogotá. También es cierto que se pactaron unas tasas de financiación altas que además fueron indexadas a una variable como lo es el IPC. Entonces, debido al alto costo de la deuda, el flujo se encuentra comprometido, pero esto, en ningún momento es el fin.

El gobierno nacional ya autorizó el lenitivo que necesitaba el flujo y a través de aplicación de una tasa compensada logró que una gran parte del servicio de la deuda bajara su tasa de financiación de: (IPC + 5,3 + 2,45) al (IPC – 1 + 2,45) aliviando en más de 4 puntos los intereses. También, se espera en el corto tiempo (menos de un mes) suceda lo mismo con el restante saldo de la obligación.

Palabras más palabras menos, la estrepitosa crisis del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga se resume en la re-financiación de unos créditos, que entre otras, los demás bancos estarán ´baboseandose´ por adquirir disminuyendo también su costo.

Ingeniero Rodolfo, el SITM se encuentra financiado en más de $121 mil millones y este, sí que tiene problemas, porque adicional al costo de su deuda, cada día hay menos pasajeros, totalmente contrario a lo que ocurre con nuestro preciado acueducto. No será, más bien, que usted se está congeniando con el Dr. Fredy Anaya y junto con el Dr. Martin Tavera, nos quieren dejar sin acueducto. Estaremos muy pendientes de la Triple A porque yo si no le como el cuento.

 

Fernando Martínez Arenas – Bucaramanga ciudad bonita.