Rodolfo Hernández es un breaker no un maker; y eso es muy negativo para la ciudad. La afirmación anterior encarna la condición que el Alcalde de Bucaramanga posee para desestructurar las relaciones y los sistemas; en vez de defenderlos y potenciarlos. Lo vemos a diario en su política de la confrontación: insultos, odios y peleas. El Ingeniero ante la imposibilidad de mostrar resultados y cumplir con las promesas que hizo en campaña, solo tiene como escapatoria forjar reyertas; a lo gamín. Él mismo lo afirma “ya no tengo amigos”.

Otra de sus mentiras, de sus grandes mentiras: fue la de prometer que terminado el periodo de su administración, gozaría de un retiro feliz producto del deber cumplido; haciendo alusión a su ´desinteresado´ proceder por mantenerse en el poder. El Alcalde vuelve a ¡engañarlos! Hoy Rodolfo no se cansa de ofrecer avales y bendiciones a candidatos que quiere manipular para extender su brazo de corrupción a otras municipalidades, utilizando las mismas artimañas del pasado. Asentado en la filosofía de su hermano “Lógica, Ética y Estética”, marca que de hecho se encuentra en litigio judicial porque fue usurpada por el mismo Ingeniero, sin el permiso de su creador; nos quiere imponer candidatos de su misma facha y talante guerrista. Floridablanca, Girón, Piedecuesta, La Mesa de los Santos, entre otras Alcaldías son del interés del sultán.

Bucaramanga no quiere más corrupción; pero tampoco más riñas y más desgobierno. Los ciudadanos deben hacer conciencia y rechazar rotundamente cualquier opción que venga de las entrañas del Ingeniero. Si el Alcalde no ha robado es porque no lo hemos dejado; recuerde respetado lector, que Hernández quiso vender el acueducto, imponernos las fotomultas y empeñarnos con las basuras, pero no lo dejamos. Hemos avanzado bastante y por tanto, no podemos retroceder; cualquier intensión de Rodolfo por entronizarse a través de terceros, la tenemos que vetar. En la ciudad existen buenos liderazgos, personas con experiencia en lo público y en el hacer, que no utilizan la guerra para conquistar mentes; a ellos debemos rodear y elegir. Hace falta gente propositiva, que sepa trabajar en equipo y que respete a sus colaboradores. Así, solo así, podríamos encausar todos nuestros recursos y energías en solucionar de una vez por todas, los problemas de seguridad, movilidad, espacio público, vivienda, productividad y en general; arreglar este desbarajuste que causó esta terrible Alcaldía.

Rechazamos la corrupción pero también la guerra, el insulto y el desgobierno. No más Rodolfo Hernández o quien lo represente.

 

Fernando Martínez Arenas – Bucaramanga ciudad bonita.