EL CANDIDATO VERDE DE COLOR ROJO

Siempre que emprende sus proyectos políticos se presenta como un candidato independiente; se rasga las vestiduras por la pluralidad, la transparencia y el medio ambiente; también rechaza cualquier tipo de violencia y en su dosier de propuestas nunca falta la cultura. Como quien dice: este candidato es todo lo que significa la ideología verde. No obstante, al momento de medir su conveniencia personal, Sergio Prada Marín no repara en seguir al mejor postor.

Su estrategia se evidenció con claridad, tiempo atrás en los comicios que definieron la Alcaldía de Bucaramanga en el 2015. Este pre-candidato que hoy busca por todos los medios el guiño político del Alcalde Rodolfo Hernández y que trata de enarbolar sus banderas contra los rojos, fue el mismo que defendió y administró los recursos económicos que la campaña liberal concedió para convencer las conciencias ambientalistas. ¡Qué horror, qué contradicción! Y aunque usted no lo crea y lo ponga en duda, así lo evidenciaron sus propias palabras en el pasado: “…se ha dejado muy claro que la alianza con el doctor Carlos Ibáñez es completa en Bucaramanga” aseguró el pre-candidato en su momento. Es más… Prada se atrevió a refutar a la Exsenadora Claudia López a quien trató de “centralista, que cree tener el poder” y aseguró que no se iba a dejar imponer candidatos; y no lo hicieron, el “Verde” apoyó a los Liberales.

El mismo Manolo Azuero en su columna de opinión titulada “Claudia López se aparta de la decisión del verde en Bucaramanga”, aseguró que el apoyo a los liberales era polémico porque Ibáñez representaba el continuismo del Exalcalde Lucho Bohórquez y además porque figuraba como fórmula política del cuestionado Didier Tavera. Todo esto lo sabía el doctor Sergio Prada Marín, quien hoy antagónico a su pasado, pretende colarse en el bus del dirige el Alcalde Hernández, con el claro propósito de ganarse algunos áulicos que le puedan sumar algunos votos. ¿Qué pensará ahora el Jefe de la Gobernanza?

Señores del Partido Alianza Verde: los ciudadanos estamos -M-amados con M mayúscula, de que los politiqueros nos crean tan pingos. Estas volteretas disfrazadas de “dinámica política” ya no son bienvenidas en la atención ciudadana, más aún, cuando lo que se revela en el escenario de las proposiciones no es sino una fraseología de estupideces sin sentido, como la implementación de un metro inviable financieramente en una ciudad pequeña de población centralizada. Desde ya les anticipo (con la humildad debida) que entre Ludwing Mantilla y Sergio Prada no sale ni para un caldo con dos huevos. Aprendan a ganar.

 

Fernando Martínez Arenas – Bucaramanga ciudad bonita.