Sin respuestas el Alcalde cínico de Bucaramanga voltea la historia a su acomodo para seguir engañando al pueblo. “Todo lo que dicen es mentira y todas las acusaciones son ataques”. Hoy lo vemos melancólico, apabullado y desenfrenado.

Su hijo no firmó un contrato en una notaria pactando las coimas, él no durmió en el mismo apartamento con el consultor que estructuró los pliegos sastre, y el abogado que dió visto bueno al torcido más grande de la historia del municipio no es el mismo que hoy ´defiende´ la ciudad, ¡no! todo esa quimera es un montaje de la politiquería que quiere venir a robarse los $500.000 millones que deja. $500.000 millones que no existen.

Honestado lector: todos son ladrones. Sus familiares, sus socios y sus amigos, absolutamente todos son ladrones, menos el Alcalde cínico. Él nunca quiso vender el acueducto, fueron ustedes; él nunca quiso que se construyeran y acabaran con los Cerros Orientales, fueron ustedes; él nunca planeo, pactó y trató de ejecutar el torcido de las basuras, fueron ustedes. Ser un deslenguado mitómano desequilibrado por el poder que le otorga una fortuna económica desproporcionada cabría en la realidad de un mundo en donde casi todo es posible y todo se ha llegado a ver, pero ser tan cínico de pensar que los bumangueses caemos ciegamente, una y otra vez, en sus trampas del populismo direccionado es ser muy desvergonzado, inclusive impúdico.

Por mi lado salvo mi reputación como ciudadano, y sigo investigando y desmenuzando lo que acontece realmente en mi ciudad. No paso entero las impertinencias provenientes del discurso chabacano del Alcalde cínico, quien piensa que entre más tosco, vulgar y verdulero que sea su pronunciamiento más convence al ciudadano. Y puede ser que tiente al lumpen, o sea a este conglomerado que todo lo dirime a cuchillo, pero a las personas pensantes, educadas y moralmente fuertes, claro que no. ¿En cuál lado se sitúa usted?

 

Fernando Martínez Arenas – Bucaramanga ciudad bonita.