Es cierto, no todo lo del alcalde Rodolfo Hernández es malo. Logró desacreditar a los corruptos y está consiguiendo desacreditarse a él mismo. ¡Magnifico! Pero resulta agobiante cuando notamos que también acabó con la reputación de los partidos políticos y de paso con la ciudad.

Pude establecer por fuentes muy cercanas a los gamonales regionales que su ambición por el poder en esta ciudad se redujo a prácticamente nada. En esta ocasión ni el dueño de la CDMB, ni el huésped del palacio amarillo participaran de la contienda electoral que se avecina porque no piensan arriesgar ni su estabilidad jurídica, ni su capital económico en un entorno movedizo. En términos generales me enviaron el recado que, ahora ´saquear´ lo público es muy complicado y que entonces el ejercicio no valía la pena.

Pilas pues amigo lector, no celebre anticipadamente. Festejar que la Alcaldía de Bucaramanga este puesta en bandeja de plata para que cualquier ciudadano de a pie pueda aspirar a ella, también podría ser contraproducente. Sin los partidos políticos y sus estructuras jerárquicas, se pierde la manera organizada y pluralista de la voluntad general y se disipan también las conexiones: gobierno/opinión pública. Por esta razón no observamos propuestas serias que nos parlamenten sobre la innovación política, social o moral. Por esto ningún “candidato” de los nuevos, nos comenta acerca de ajustar nuestras plataformas tradicionales de participación, de reinventar la escala de valores sostenibles o de restablecer los contratos sociales. Por esta circunstancia solo oímos la misma retórica simple de siempre: “Les prometo tapar los huecos, no subir los impuestos y construirles la casita”. Bla, bla, bla. ¿Qué análisis generarían don Alejandro Galvis Galvis y don Manuel Serrano Blanco?

Como mi trabajo no es crear política pública; dejo simplemente planteadas para su análisis las Cinco Grandes: son áreas claves que urgen de innovaciones inmediatas y que deben ser profundizadas y desarrolladas por los que pretendan entrar en el ejercicio de la elección popular: 1. El lugar de trabajo, 2. La geopolítica, 3. La política, 4. La ética y 5. El desarrollo comunitario. Generar nuevas oportunidades de vida y asociaciones ampliadas entre lo público y lo privado que forjen comunidades más saludables y diversas corresponde al pregón de las nuevas figuras políticas; de lo contrario perjudicarían a sus vecinos en vez de ayudarlos, tal cual sucede con los nuevos dirigentes de esta urbe.

 

Fernando Martínez Arenas – Bucaramanga ciudad bonita.