EN BUCARAMANGA NO VOLVERAN A ROBAR

Se avecinan malos tiempos para la corrupción en la ciudad bonita. Y son malos; porque cada día que pase, por seguro, les será más difícil robar. No se trata de una gestión del Alcalde “transparente”, porque él también es corrupto; la razón se asienta en el valeroso y disciplinado trabajo que hacemos unos ciudadanos empoderados, los cuales y a través de la denuncia social, conseguimos detenerles sus hurtos.

Atentos la siguiente camino: El primer paso que tomamos, fue convertirnos en especialistas de la programación creando unos macros y tablas dinámicas que sirven para fiscalizarles sus contratos, a través del SECOP. El segundo y muy importante, fue ganarnos la confianza y el respeto de los presidentes de las JAC y las JAL, quienes en un trabajo mancomunado con la policía no dudan en advertirnos de cualquier movimiento anómalo en sus localidades. Y el tercero, fue situarnos en el centro de la discusión con los gremios taxistas, zapateros, tenderos y comerciantes los cuales nos detallan sus realidades y escenarios, obteniendo un diagnostico lo más ajustado a la realidad posible. Sí a esto le sumamos el debate con otras colectividades como lo son: los sindicatos del Acueducto, la Dirección de Tránsito y la Alcaldía, más los restaurantes y bares, más las trabajadoras sexuales y otros; podríamos asegurar que estamos entrelazados con al menos 10.000 personas que representan los intereses de la ciudad entera. Estamos conectados.

Hoy en la veeduría ciudadana, tenemos la capacidad de controlar casi todo; desde los pactos secretos que realizan entre caciques corruptos hasta los pagos de favores que se le hacen a los politiqueros a través de las CPS. Si fulano o zutano mueve sus fichas corruptas, nosotros las detectamos casi en el mismo momento de su actuación y los detenemos. No nos importan los colores políticos, ni las tendencias; si son de derecha los fiscalizamos y si son de izquierda con mayor razón. Los ciudadanos tenemos en la red el poder que nunca habíamos tenido y aunque nos cueste vetos, injurias y calumnias; seguiremos levantando ampollas al cartel de la corrupción. Únete.

 

Fernando Martínez Arenas – Bucaramanga ciudad bonita.