Cambiar un atril en el Senado de la República por uno en la Asamblea de Santander es como preferir pollo sobre langosta. El dueño de la “dignidad” en el departamento vuelve a dejarnos atónitos con su maleable parecer, y continúa sembrándonos la duda allega a su equilibrio mental y emocional. ¿Está bien de la cabeza Leónidas Gómez?

-Que no seré asambleísta, que me dedicaré a promover el departamento desde lo privado, a escribir libros y a la familia- son apartes de su testimonio hasta hoy en la mañana. Más tarde el soliloquio de su parecer, cambia de nuevo de rumbo y hace desmoronar al periódico más importante de la región acrecentando su crisis histórica de más bajo nivel periodístico y editorial. Sentido pésame por ti, Vanguardia.

¡Oh león-caballo! en qué te has metido. Con certeza el Polo Democrático convocará a tu electorado en las próximas elecciones y necesitará de tu apoyo y/o representación so pena de perder el lumbral. Tus votos, potranco melenudo e indomable son invaluables, por tanto tu segunda renuncia es un hecho irrefutable antes que termines tu periodo. Otra vez, otra renuncia, otra burla.

A propósito de chascos, y ya que conocimos tu capacidad de debate en las elecciones, una argumentación que es carente de razones, sin técnica y más bien retórica y populista; te sugiero: que encares los mismos con la técnica que sí dominas: la del mimo, con señas y cerradita la boca. Primero la familia.

 

Fernando Martínez Arenas – Bucaramanga ciudad bonita.