Entre tanta singularidad que envuelve por estos tiempos a Bucaramanga, los ciudadanos, ahora, habitamos atónitos con la participación activa de la multinacional cementera en política. Concebido en el mismo milagro que convirtió al Alcalde protector de corruptos en el adalid de la transparencia, CEMEX también fue iluminada por el espíritu santo y amplio su ´objeto social´ para poder aspirar a la Alcaldía de Bucaramanga.

Según el portal de análisis La Silla Vacía, la empresa constructora financiará una encuesta privada para medir la aceptación de los precandidatos que desean su guiño y dolaritos. Un payaso, un desconocido, un párvulo y un bolero se pelean el liderato del escrutinio. Bendito Jesucristo. ¿Qué nos esperará en adelante? Ah si… los obeliscos.

En este escenario único de nuevo mundo con conductas destornilladas, no es de extrañar que en el balance democrático que se necesita para mantener el estado social de derecho, la empresa HOLCIM competencia natural de CEMEX, proponga sus candidatos propios; algo así, como el Frente Nacional. ¡No se asombre! en esta ciudad del descontrol, el Alcalde insulta ciudadanos, coge a trompadas a los Concejales, aumenta los impuestos y la gente aplaude. Mejor dicho, en adagios campesinos se diría: “Tanto hace el indio, que al fin lo ponen de Alcalde”.

Feliz pago del impuesto predial.

 

Fernando Martínez Arenas – Bucaramanga ciudad bonita.