Carta abierta a la Señora Ministra de Transportes a propósito de la crisis de los Sistemas de Transporte Masivo en Colombia

 

Bucaramanga, Agosto 6 de 2018

 

Señora

ÁNGELA MARÍA OROZCO

Ministra de Transportes

Presente

 

Respetada Ministra,

Son la productividad, la salud, la educación y la seguridad las variables de mayor impacto en el devenir de los Colombianos. Sin embargo, es la movilidad la variable estratégica de mayor influencia y de la cual dependen todas las anteriores y otras necesarias. ¿Cómo asistir al colegio si el estudiante no recibe la oferta de transporte para su traslado? ¿Cómo garantizar la salud si la ambulancia no encuentra el camino hacia el centro hospitalario? ¿Cómo ser productivo si la empresa es ineficiente en su tránsito? Simplemente, no es posible.

El sistema circulatorio de la ciudad se encaja en su sistema de transporte público y este a su vez se estructura a partir de los sistemas de transporte masivo. Paradójico al común denominador de todas las propuestas atendidas en el país, este servidor no viene a extender la “totuma”, no acude para solicitar recursos, al contrario, viene a presentar una opción. “Quien no controla sus emociones, no controla sus inversiones”. Por esto, hoy más que nunca debemos hacer una pausa y diagnosticar el escenario.

Nada sacamos con volver a invertir en los SITM que son obsoletos o inviables. Entonces ¿Para qué pagar las deudas de los operadores? ¿Para qué responder por los laudos arbitrales y las condenas judiciales falladas en contra de los gestores? Tenga en cuenta que estas acciones no corresponden a las responsabilidades del estado y que si se perdió en el desarrollo de los ejercicios, deben ser los responsables los que asuman los respectivos costes. El gobierno debe invertir en conocimiento. El futuro de la movilidad está en los datos ya sean estructurados o sueltos, los que administrados por sistemas lógicos y cognitivos nos vislumbren las necesidades puntuales de movilidad y nos permitan configurar mejores y más rentables soluciones. Por ejemplo: Con solo la inversión que es necesaria para saldar las deudas de Metrolínea en Bucaramanga ($500.000 millones), se podrían comprar 10 Centrales Inteligentes de Tráfico de última tecnología que vean por uno, piensen por uno y escojan el mejor camino por uno; solucionando gran parte del problema de movilidad en el país entero. Magnifico. Con esta misma cantidad y con el resultante de la depuración, entiéndase liquidación, podríamos volver a empezar y configurar, ahora sí, unos sistemas verdaderamente integrados, eficientes, rápidos y amigables con el medio ambiente.

Hoy me obligo a ser más honesto, los funcionarios del Ministerio de Transporte han sido copartícipes del fracaso. La UMUS renunció a ser la unidad técnica que resguardaba los intereses y la inversión del estado, y se convirtió en una unidad de acompañamiento que visa cualquier propuesta por irregular que sea. Un caso particular que así lo demuestra es la aprobación de las indebidas “Rutas Complementarias” en mi ciudad. Esta propuesta que es impulsada por el Alcalde Rodolfo Hernández ante la imposibilidad de cumplir con el compromiso ineludible de flota nueva, genera un desequilibrio económico en la bolsa de recaudo saltándose las obligaciones de los contratos de concesión, las normas y los principios del transporte sostenible; estableciendo por supuesto, más demandas, más indemnizaciones.

Mi invitación final consiste en sugerirle de manera respetuosa, que sea usted misma a través de una gira nacional, testigo de las oscuras realidades que componen la tortuosa y deficiente movilidad de los colombianos; móntese en el bus con nosotros. No es justo que por los nombramientos de Gerentes y Directores sin requisitos pero convenientes a los mandatarios de turno, tengamos que padecer el infierno en que se convierten nuestras rutas de ida y regreso a nuestras casas. No es justo que por la falta de capacidad de los funcionarios, nuestros niños y adultos mayores sufran de las traumáticas enfermedades cardiorrespiratorias. No es justo que todos los días seamos nosotros los ciudadanos los que tengamos que pagar el coste familiar porque el tráfico no avanza. No es justo ¡no lo es!

 

Cuento con su energía y su concurso,

 

Fernando Martínez Arenas – Bucaramanga ciudad bonita.