Consultando con las bases del partido Centro Democrático en Santander, sobre el fracasado y amargado evento que fue el lanzamiento de las campañas de Claudia López y Ángela Hernández, y que contó la presencia del senador Álvaro Uribe Vélez; podemos concluir que: si la cosa pinta, pinta pero mal.

Nos cuentan sus líderes regionales que el desánimo y la frustración es completa. Que están postrados y rabiosos como consecuencia del maltrato que imprimen en ellos sus directivos y cabezas: “Oscar y Edwin sólo piensan en sí mismos, nunca aparecen y solo nos atienden cuando necesitan la gente, las vallas, las camisetas y la plata. Hasta aquí llegamos. Nosotros ponemos todo y ellos se llevan el crédito, pues ¡no más!” dijeron algunos de sus candidatos al Concejo y a la Asamblea.

Así se vislumbra que esto será una carrera de individualidades. Entonces, la frase que tanto hemos repetido “el Centro Democrático en Santander es un partido muy partido” toma valides total. Y claro que tiene legitimidad, porque todo el proceso precursor que se inventaron para la elección de sus candidatos, se convirtió en una paparrucha que ofendió a los miembros del partido y a sus equipos, todos fieles al Centro Democrático y no como sucede ahora, que son un amasijo de intereses de todos los colores y sabores.

Por favor, si existe un detalle que caracteriza a los Uribistas, es que ellos son soldados pura sangre que están dispuestos a todo por seguir al líder y a los miembros, pero, de su partido y credo político. Acá en esta estructura partidista no hay campo para actores como Miguel Ángel Pinto, Pote Gómez y Mario Camacho, ni tampoco, para representantes del Santismo; al menos, NO encabezando las listas. De pronto por detrás.

 

Fernando Martínez Arenas – Bucaramanga ciudad bonita.