En el desarrollo de mi meta que se enfoca en plantearle al Alcalde de mi ciudad y a sus funcionarios un debate sano y argumentado, me puse en la tarea de lograr una audiencia con el nuevo Director de Tránsito de Bucaramanga, doctor Germán Torres Prieto; para proponerle que discutiéramos y dirimiéramos de una vez por todas, la conveniencia de los cambios viales del barrio Cabecera. El Director Torres aceptó amablemente y convocó a su equipo de expertos encabezados por el Subdirector de Operaciones, Fabián Fontecha, encargado de la planeación del sistema vial y su infraestructura. Por mi lado decidí invitar en mi comitiva y como testigo, a la Presidenta de la Junta de Acción Comunal del barrio Cabecera, doña Trinidad Flórez, representante de los vecinos y principal afectada de los cambios viales por ser habitante del sector.

Al comenzar la exposición fueron los expertos de la DTB quienes tomaron la palabra y en sus términos trataron de dar la explicación a su determinación, conferenciando sobre la implementación de un “Par vial” entre las carreras 39 y 40 como solución determinante a la congestión del cuadrante. Pasados unos minutos noté que algo estaba por fuera del contexto y tomé la palabra interrumpiendo al Subdirector: – Perdone el paréntesis señor Fontecha; pero quisiera que, antes que, continúe con su exposición me comentará quiénes leyeron el estudio de la UNAB que proporcionó la fundamentación técnica a la decisión de la modificación de los sentidos en las calles. Y extiendo la pregunta para todos los de su equipo…

Menuda sorpresa me llevé cuando ninguno levantó la mano y expresó que los había leído. ¡Válgame DIOS! pensé. Era notorio que el equipo de planeación de la Dirección de Tránsito estaba improvisando dado que sí hubieran detallado el afamado estudio (citado en numerosas oportunidades por el Alcalde), se habrían dado cuenta que en el mismo texto del reporte se establece: “La zona en estudio se caracteriza por no tener índices de congestión vehicular ni por presentar zonas conflictivas que impacten en la movilidad vial”. Página 43 (Ver Foto 1). Yo solté la risa, la Presidenta abrió los ojos con exclamación pasmada y el Director se puso rojo de explosión. Mientras tanto Fontecha. ¿Cuál Fontecha? Fontecha se desapareció de mi horizonte en el momento que balbuceo su argucia.

Foto 1

Foto 1

Señor lector, ahora sí le pareció sorprendente que los expertos de Tránsito no hubiesen leído el estudio que cimentó la decisión de los cambios viales que perjudicaron horrorosamente a los habitantes de la carrera 40, por favor siéntese, porque lo que viene en seguida podría desplomarlo y causarle graves problemas físicos. En la propuesta que implementaron los funcionarios, se estableció que la infraestructura necesitaba la demarcación de un “PARE” en la intersección de la avenida 42 con carrera 39. Este desacierto, que le da prioridad al vehículo que cruza a la izquierda y que baja, contradice lo estipulado por el Código de Tránsito en su Artículo 70. PRELACIÓN EN LAS INTERSECCIONES O GIROS el cual instruye totalmente lo opuesto: …tiene prelación el que va a girar a la derecha y el que sube…” (Ver Foto3). ¡Cataplum! La misma autoridad violando sus propias reglas y normas; sólo en el gobierno del sagrado rostro de Figueroa y su Ingeniero.

Foto 2

Foto 2

Expuesto esto por mi argumentación estaba claro, que los rostros de los presentes en la reunión ya no eran los de unos actores sociales en medio de un debate técnico, sino más bien, los de un grupo de apenados que asistían a una inquisición. Continué con la solicitud de los convenios interinstitucionales y registros contables que formalizaban los aportes de las señales, los materiales y la mano de obra que realizó la universidad autónoma ($100 millones); y tal cual usted lo imagina, no existen tales registros lo que concluye en una afectación ilegal del espacio publico por parte de estos dos actores cualquiera que fuese, la UNAB o la Dirección de Tránsito de Bucaramanga (Ver Foto 3).    

Foto 3

En este instante de la reunión tomó la palabra el Dr. Torres, quien cuestionó el por qué se había optado por esta alternativa. Taciturno su equipo se remitió a responder que la orden era imperativa del Exdirector y que el mismo obedecía ordenes equivalentes del Alcalde. Volví a interrumpir. Esta vez demostré que de nuevo ocultaban la verdad; la única e indudable razón para la aplicación de los cambios viales, era priorizar la conveniencia de la constructora Urbanas y su proyecto de vivienda K40 que para el momento estaba en construcción, y que necesitaba del espacio en la vía (Ver Foto 4).

 

Foto 4

Como resultado de esta disertación se redactó el artículo de prensa en el periódico Vanguardia Liberal “Tras quejas, Tránsito dice que hará cambios viales en la vías de Cabecera” http://www.vanguardia.com/area-metropolitana/bucaramanga/438135-tras-quejas-transito-dice-que-hara-cambios-en-las-vias-de-cabe; donde la autoridad afirmó que ya se estaría evaluando el replanteamiento de los traumáticos cambios y que dentro de 15 días se anunciarían otros nuevos más interesantes. La Presidenta aplaudió y la comunidad también.

Ahora en el final de este escrito vuelvo a solicitar su atención, pues una vez el equipo de la Alcaldía se enteró que su servidor era el origen de la nueva propuesta, volvió a construir las barreras de entrada e interrumpió la sinergia del progreso. En este momento ya vamos a cumplir dos meses desde que se aplaudió el esperanzador anuncio sin que tengamos noticia de la modificación, debido a que la orden del quinto piso se cumplió y que los miembros del equipo de expertos de aun siguen leyendo el estudio.

 

Fernando Martínez Arenas – Bucaramanga ciudad bonita.