Respetado Alcalde de Bucaramanga, Ingeniero Juan Carlos Cárdenas:

 

Es cierto que los bumangueses se expresaron con ímpetu en las urnas; la ciudad se harto de la corrupción que encarnaba la politiquería tradicional y así lo hizo saber a través del voto. Hoy usted representa este mandato, y por tanto, su administración está obligada a ser digna y eficiente.

Del mismo modo es verdadero, que el exalcade Rodolfo Hernández rompió con esa clase electorera, y que además de esa separación, su equipo de trabajo logró imprimir el factor estético en las obras públicas. Lo sobresaliente de su alcaldía se aplaude, aunque lo errático de la misma se critica; por ejemplo: la anarquía impuesta en su discurso populista ha generado una crisis sin precedentes en la seguridad, el transporte y el espacio público.

Esta recomendación formal y respetuosa tiene un objetivo noble: componer la parsimonia con la que hasta el momento se ha asumido la responsabilidad adquirida. Mientras los demás gobernantes avanzan a toda marcha con sus comisiones de empalme, de donde se evidencian equipos directivos, asesores especializados y hasta garantes; por parte de su casa política, el grupo significativo de ´Ciudadanos Libres´, no se encuentra nada. No existe un listado de comisionados, no se acierta un cronograma determinado y por supuesto, ante la falta de los dos anteriores, no se halla un procedimiento establecido con las respectivas matrices y formularios que permitan la conclusión a buen viento y buena mar de un buen Plan de Desarrollo 2020 -2023.

Señor Alcalde, por favor tome los correctivos inmediatos; mientras en la ciudad predomina el desorden, las riñas, el raponeo y el desempleo, usted y su equipo de confianza están más afuera que adentro. Julián Silva se encuentra en Barcelona, Sergio Prada en Alemania y su señoría asiste más en Bogotá que acá mismo. No me pida prudencia Alcalde, pídame sinceridad y compromiso. En ustedes no solo reposa el futuro prominente de la ciudad bonita, también la esperanza de un pueblo que hastiado de vivir en precarias condiciones se ve sin alternativas más que la protesta.

 

Confío en su rectitud, conocimiento e integridad,

 

Fernando Martínez Arenas – Bucaramanga ciudad bonita.