-Inesperado-.

El debate que se debió desarrollar (hoy) al informe de gestión del Área Metropolitana en el Concejo de Bucaramanga careció de ardor y combustión. En la Plenaria reinó el ausentismo; y la falta de estudio y de argumentación predominaron en la participación (si fue que la hubo) de los Concejales. Al final de la jornada solo 9 Ediles respondieron el llamado a lista y solo dos de los presentes tomaron la palabra.

Sí existe una institución que amerita una profunda revisión de sus acciones es el AMB. En ella están centrados los temas más álgidos de la agenda urbana, política y social de esta ciudad y por ello debe ser sujeta a un especial control. En este momento, el Área Metropolitana es foco del polémico fallo del Consejo de Estado que le devuelve a la CAR-CDMB la autoridad ambiental; también es la y por ahora, encargada de liderar el proceso de disposición final de basuras una vez ordenado el cierre definitivo de El Carrasco y también es la que dirige el -ilógico- proceso de integración del transporte público con la implementación de las rutas complementarias, aspecto que es antagónico a sus políticas de sostenibilidad y recuperación del aire y medio ambiente; entre otros.

Se puede afirmar que al Director Torres Puyana le fue bien en la presentación de su informe de gestión, se observaron avances interesantes en el desarrollo de sus planes y metas resaltando lo ejecutado por la Subdirección de Planificación Metropolitana específicamente en lo referente a la implementación del PEMOT y sus nuevas centralidades. Así mismo sobresale de su tarea como líder de esta institución, la construcción de obras importantes como la canalización de quebradas, las pantallas ancladas, los parques, los retazos urbanos y los avances consolidados en la App El Bueno – Anillo Vial. ¡Atención! No podemos decir lo mismo de la Subdirección de Transporte Metropolitano la cual informó absolutamente nada del avance obtenido en lo que se subraya como su proyecto líder, la implementación de las rutas complementarias. En este aspecto la calificación es negativa puesto que al momento, un año y medio después de poner en marcha su “piloto”, aun no dan razón del cómo se implementarán estas rutas y del por qué se propone una solución fundamentada en la enfermedad que prometieron curar: los buses viejos y contaminantes.

Subrayo al final de este escrito la participación de la Concejal Yolanda Blanco quien fue la única que expuso con sobriedad sus cuestionamientos al informe, ella sigue demostrando que es una cabildante responsable de sus compromisos y por esto hoy la exponemos como el ejemplo a seguir por los futuros candidatos a esta dignidad. Sí no imprimimos nuestros mayores esfuerzos a la investigación, estudio y desarrollo de los temas vitales de nuestra ciudad como lo son las basuras, el transporte público, las obras de mitigación del riesgo y el urbanismo, seguro que la ciudad seguirá entrando en el caos que nos afecta a diario cada vez más, y estaremos caminando sin precaución rumbo al atolladero.

 

Fernando Martínez Arenas – Bucaramanga ciudad bonita.